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ale-hexe
Vamos; debemos admitir que no seríamos lo que somos ahora si no existiera la Internet, y con "seríamos", me refiero incluso a aquellas personas que se niegan a ver por ellas mismas la gracia (y no tanto) de esta masividad. La Internet afecta a todos y cada uno de los seres humanos, así sea de la manera más indirecta (indirectísima) posible.

Pero entrando a situaciones más personales, ¿se puede decir que existe la adicción, como desorden patológico, a la Internet? Me han dicho que hago parte de los afectados, aunque prefiero pensar que, si soy adicta a algo, entonces soy adicta a la comunicación. Sinceramente, me veo perfectamente capaz de sobrevivir sin la Internet, porque otra cosa, es lo difícil que eso sería.

De todas formas, aclaremos algo: Cada uno encuentra lo que quiere encontrar en Internet, lo que no significa que todos debamos encontrar lo mismo. "¡¿En serio que no tienes un perfil en Facebook?!", "Si mañana no te encuentro en MySpace, entonces no existes"; eso, para mí, no es adicción a la Internet, simplemente es la necesidad de una igualdad representada en la comunicación masiva de datos, a través de que otra cosa, sino la Internet.

¿Y por qué? Pues porque la Internet es maleable como una masa de plastilina; maleable por ti, por mí, por ellos, por todos. Nadie te impide mostrar tus fotografías en un Fotolog, por más vacías que sean; nadie te impide escribir tus pensamientos en un blog, por más incoherentes que sean. Sí, hay niveles de "maleabilidad", pero que los hay, los hay.

Y entonces, ¿qué es un adicto a la Internet? Creo que debería comparar esta patología (Internet Addiction Disorder, en inglés) con la adicción a la heroína (no escogí la heroína por su efecto adictivo a corto plazo). Supongamos que un consumidor compulsivo de heroína ha decidido, a pleno uso de razón y conciencia, que desea abandonar sus hábitos; y lo hace. De todas formas, su cuerpo piensa algo distinto y comienza a mostrar signos físicos de ansiedad, que pueden llegar a afectar al área psicológica. Recordemos, abandonó la heroína a pleno uso de razón.

Así como a un adicto a la heroína, imagino a un adicto a la Internet (nótese la palabra "imagino"). El cuerpo se desconecta a la razón. Por eso, me encantaría ver un caso real de la situación, y así sacarme de la duda. No niego ni afirmo la existencia de algo, sólo que soy ajena a la situación. Lo que sí puedo decir, es que, a pesar de que muchas personas hagan uso continuo de este medio de comunicación, la expresión "adicto a la Internet" debería ser mesurizada ante la persona que será utilizada, porque además, una afición no puede ser confundida con una adicción (bueno, soy aficionada a varias cosas).


· • Bonita referencia a mi comparación entre la heroína y la Internet, ¿no? • ·



 
 
f e e l i n g: pensive
l i s t e n i n g • t o: Go for it, Muse! (?)
 
 
 
 
 

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